jueves, 7 de noviembre de 2019

Colaboración con El infinito en la palma de tu mano

Inés Ramón tiene un programa en Tea Fm dedicado a las mujeres creadoras, El infinito en la palma de tu mano
En septiembre estuvimos compartiendo un ratito en las ondas y hace unos días que han publicado la entrevista en el podcast. 
Os dejo el enlace por si os apetece oírla. En ella hablo de mi trabajo, mi trayectoria como investigadora, narradora y escritora, además de mi pasión por la Tradición oral.

El infinito en la palma de tu mano


Gracias, Inés, por dar voz a las creadoras aragonesas. Estoy muy contenta de poder participar en un programa por el que han pasado mujeres referentes para mí referentes en Aragón. 



martes, 29 de octubre de 2019

Entrevista en Iberoamérica de cuento


Iberoamérica de cuento es un podcast mensual sobre el mundo de la narración oral; un espacio para disfrutar de la palabra dicha y su diversidad de voces, estilos y propuestas, y de los lugares donde ésta habita por tierras iberoamericanas. El programa está presentado los narradores Pep Bruno, Manuel Castaño, Nicole Castillo y Andrés Montero.

Esta es su segunda temporada y en el mes de octubre se publicó el capítulo titulado "Ratón de campo, ratón de ciudad" en el que he tenido la suerte de participar.

Pep Bruno me hizo una entrevista muy interesante en la que hablamos sobre mi  trabajo como recopiladora y difusora de la tradición oral, así como de su pervivencia. Una entrevista con la que disfruté un montón porque me encanta hablar de mi trabajo, de los cuentos y de tradición oral. 

Si os interesa, os la dejo aquí.

El programa entero es una delicia, pero si queréis ir directos a la entrevista, la encontraréis a partir del minuto 1:10:00.

Muchas gracias, Iberoamérica de cuento por pensar en mí para participar en vuestro podcast. Un verdadero regalo.


lunes, 28 de octubre de 2019

Sesiones antiguas, zapatos viejos

He estado contando cuentos en la Biblioteca de Utebo. Hace ya unos años que colaboro con ellos y hacemos sesiones para los escolares de quinto curso de los colegios de Utebo. 
Les hice hace un tiempo la sesión "Cuentos de importación" que había nacido en el marco del Festival "Huesca es un cuento" y se trataba de una recopilación de cuentos con inmigrantes que vivían en Huesca. En lugar de viajar por el mundo recogiendo cuentos, recogí los cuentos de otros países que habían venido a vivir a Huesca. 
En la biblioteca de Utebo recordaban aquella sesión y me pidieron que la volviera a hacer. La verdad es que es una sesión muy chula, montada con cuentos tradicionales, y en la que nos paseamos por Cuba, Armenia, Rusia, Rumanía y México. A veces, Marruecos también entra en la sesión.
Son unos cuentos que he contado muchísimo y que atrapa al público, pero hacía tres años que no la contaba y eso supuso un gran reto para mí. Tuve que ponerme a prepararla unas semanas antes, porque los cuentos andaban adormilados, perezosos y les costaba salir. No tenían la frescura necesaria para contar, así que tuve que estirar sus músculos, repetir ideas para que salieran limpias sus rimas y ritmos naturales y, por supuesto, encontrarme cómoda entre sus palabras para dejarme llevar y que ellos encontraran el espacio necesario entre mi voz y mis manos.





Ha sido un trabajo interesante, como ponerse zapatos viejos con los que habías andado muy a gusto, pero que al volver a ponértelos después de mucho tiempo, el pie no encajara bien. 

Debo reconocerlo, la primera sesión a pesar de que el público se fue contentísimo, para mí no salió bien. Todavía los cuentos estaban escondidos, pequeños y encogidos. Pero en la segunda sesión tuve la suerte de encontrar un público agradecido, de los que te hace crecer, sediento de cuentos y silencio, y ahí, por fin, los cuentos decidieron salir a escena grandes, colocados, provocadores y con ritmo. 

Fueron seis sesiones de ir disfrutando cada vez más. Pero justamente la última, fue la peor de todas. No por los cuentos, sino por el grupo. Hablador, movido, disperso... a la menor concesión, desconectaban. Fue un verdadero reto. Y si no hubiera sido por todo el trabajo previo de las cinco sesiones anteriores, esta última hubiera sido un desastre. 

Contar cuentos es exigente, llevar el repertorio bien preparado y fresco, una obligación. Si la primera sesión hubiera sido con el último grupo, los cuentos habrían sufrido muchísimo, y yo también. Y el resultado hubiera sido un fracaso. 
Antes de empezar la última sesión  me decían con descaro: "No nos gustan los cuentos". Eso repetían mientras se sentaban. "Solo los de Anabel o los de muerte" apostillaban algunos. 

El sentimiento al regreso a casa era de alegría, porque cuando se fueron me dijeron que les habían gustado los cuentos y porque conseguí momentos de silencio, verdadero silencio. 
Pero por otro lado no se me iba el sentimiento de pena, porque el grupo era tan difícil que los cuentos no pudieron volar libres, ni hacer concesiones, ni dejar intervenir al público como había ocurrido en las sesiones anteriores.




Así que he llegado a esta reflexión después de tener esta sesión en la cabeza unos días, aunque no sé si es la más certera: hay que seguir utilizando tus viejos zapatos, hay que seguir contando los cuentos para que no se anquilosen, pero el público obtendrá de ellos solo lo que se merezcan. 
Las sesiones no las hacemos solamente los narradores, el público también "cuenta". 

miércoles, 16 de octubre de 2019

Recopilación de Tradición oral en la Hoya de Huesca

En 2014 tuve una Ayuda de Investigación del Instituto de Estudios Altoaragoneses para recopilar Tradición oral en la Hoya de Huesca. El trabajo fue inmenso, entrevisté 100 informantes. De ese trabajo ahora se puede disfrutar en la página web SIPCA, donde aparece una selección de los materiales recogidos. 


El resultado es increíble, están las transcripciones y el audio, con cada abuela y abuelo que entrevisté, contándonos cuentos, leyendas, dichos, refranes, trabalenguas... Por eso estoy tan contenta, porque esos archivos que estaban dormidos ya pueden ser consultados y volvemos a dar voz a todas esas abuelas y abuelos, aunque algunos ya se hayan ido.


Para abrir boca os dejo con Pilar de Ayerbe y con un cuento precioso de dos vecinas.

Si queréis oírlo, solo tenéis que pinchar aquí.

lunes, 7 de octubre de 2019

El maestro de cuentos de Vió




Ando metida dentro de otro proyecto de Recopilación de Tradición Oral. Es un proyecto para el Parque Nacional de Ordesa y Monteperdido y la DGA. Se trata de recoger patrimonio inmaterial en la zona que abarca el territorio del parque. O sea, que estos días subo y bajo a Sobrarbe bastante y está siendo un regalo.


Esta semana he vuelto con la boca llena de sabor a cuento, las orejas regaladas de fantásticas historias y los ojos desbordados de ver tanto arte contando. Tuve la suerte de conocer, gracias a Tere Pañart de Puyarruego, a Jesús de Vió.


Cada vez me resulta más difícil encontrar grandes narradores, no me refiero a profesionales, sino a narradores vocacionales que regalan cuentos en las cadieras y transforman una tarde normal en una fiesta.




Ayer ocurrió eso, vi en acción a un gran maestro. Empezamos en el corral, no había confianza suficiente. Contestaba a mis preguntas atento, serio, formal pero poco a poco se fue abriendo y los cuentos fueron asomando las orejas. Yo intentaba pescar, echaba el anzuelo y él picaba. Pero al segundo me tiraba el anzuelo él a mí. Y yo intentaba seguirle con otro cuento.
La grabadora quedó olvidada, el cuestionario también. Y de repente los cuentos nos desbordaron a los dos. Era un ir y venir de su boca a la mía, mientras las risas provocadas por curas y caseras lo llenaban todo. Ver reir a Dorita, la hermana de Jesús y a Tere fue una suerte porque la risa la provocaba un verdadero maestro, la provocaba la sabiduría de la tradición oral. 
Subimos a la cocina, nos sentamos en la cadiera, llegó el queso, el vino y Jesús me dio una clase magistral de Tradición oral, sus palabras, debajo de lo que había sido una gran chimenea troncocónica de las que abarcan toda la cocina, y sus manos, sus gestos, sus ojos, incluso sus silencios, lo llenaban todo.
Estoy emocionada, estos días tardo muchísimo en dormirme. Veo y repaso todo lo que me contó Jesús. Quedan pocos maestros así, maestros del arte de la palabra. Vió y Jesús, un verdadero regalo y un reto para seguir en este camino de la tradición oral.

jueves, 16 de mayo de 2019

Un sueño cumplido

A veces te encuentras en el camino gente muy especial y que sientes que llegan a ser parte de tu familia. Pero cuando esto se consigue a través de los cuentos o libros que escribo es realmente mágico. Y eso es lo que ocurrió con Joaquín. Se enamoró el año pasado de  Toño Cazaimposibles y soñaba con poder conocer a una tal Sandra Araguás. Los astros se unieron y el verano pasado pudimos conocernos. Pero ahora su sueño continuaba y quería poder conocer a la otra parte creadora de Toño Cazaimposibles, su ilustrador, David Guirao. Hubo varios intentos fallidos, incluso una dedicatoria que pasó de mano en mano para lleguar a la habitación de Joaquín. Pero por fin en la Feria del libro de Teruel ocurrió el momento mágico: pudimos reunirnos los tres. 



Os dejo las palabras de su padre en facebook después del encuentro. 

El sueño de mi hijo Joaquín. Una foto con Sandra Araguas y David Guirao. Los padres de Toño Cazaimposibles y de muchas historias más. Una escritora oscense, un ilustrador zaragozano y la magia del libro de Teruel. Esa unión de tres provincias que tantas alegrías me ha dado en la vida. Pongamos que hablo de Aragón.

Gracias a estos dos grandes artistas de nuestra tierra por la sensibilidad que tenéis con los peques. Animo a mis amigos a descubrir la magia de sus historias.

 

Ha sido una suerte poder conocer a Joaquín, ver su amor por los libros, la curiosidad que tiene por todo y oirle pedir más y más. Y una suerte conocer también a Joaquín y Elisenda que consiguen que los sueños de sus hijos no sean imposibles. 

lunes, 6 de mayo de 2019

El día de la madre

El día de la madre mi amiga Tere me mandó un texto de Julia Ward en el que se explicaba de dónde proviene la celebración del día de la madre. Poco o nada que ver con esta fiesta comercial de la actualidad. Todavía andan revolotenado en mi cabeza las palabras escritas en 1870 por esta mujer. Ese año Julia Ward convocó a todas las madres del mundo a rebelarse contra la guerra, en una desgarradora proclama pacifista. Tras aquella propuesta se comenzó a celebrar el Día internacional de la madre. 

Julia Ward
Proclama del día de las madres

¡Levántense, mujeres de hoy! ¡Levántense todas las que tienen corazones, sin importar que su bautismo haya sido de agua o lágrimas! Digan con firmeza: 'No permitiremos que los asuntos sean decididos por agencias irrelevantes. Nuestros maridos no regresarán a nosotras en busca de caricias y aplausos, apestando a matanzas. No se llevarán a nuestros hijos para que desaprendan todo lo que hemos podido enseñarles acerca de la caridad, la compasión y la paciencia'. Nosotras, mujeres de un país, tendremos demasiada compasión hacia aquellas de otro país, como para permitir que nuestros hijos sean entrenados para herir a los suyos. Desde el seno de una tierra devastada, una voz se alza con la nuestra y dice: "¡Desarma! ¡Desarma!" La espada del asesinato no es la balanza de la justicia. La sangre no limpia el deshonor, ni la violencia es señal de posesión. En nombre de la maternidad y la humanidad, les pido solemnemente que sea designado un congreso general de mujeres, sin importar nacionalidad, y que se lleve a cabo en algún lugar que resulte conveniente, a la brevedad posible, para promover la alianza de diferentes nacionalidades, el arreglo amistoso de cuestiones internacionales.

 

Hágamosle caso, levantémonos. O por lo menos, demos sentido a esta celebración más allá de las compras y reflexionemos. Hágamos esta historia y a esta escritora más conocidas y alejemos el consumismo de esta celebración. El día de la madre no es propiedad de las grandes marcas comerciales y de las cadenas de ropa. Las madres somos mucho más y podemos luchar por mundo mucho mejor.